HISTORIAS QUE INSPIRAN: ANTONIO SAÑUDO- KIDEOO

Siempre que, cuando estaba en Madrid, buscaba algún plan chulo en internet para hacer con los niños, me encontraba con Parques de bolas y actividades varias en las que me proponían un plan para entretener a los niños mientras yo miraba o me iba. Yo buscaba alguna actividad para hacer con ellos y, francamente, me resultaba complicado. Hasta que descubrí Kideoo. Esta plataforma propone planes para niños, sí, pero también para adultos. Planes para compartir con ellos.

Creo que es importante integrar las actividades en familia en nuestra vida. Bastante ocupados estamos ya en nuestro día a día con tareas “sólo para adultos” o “sólo para niños”, y ya no digamos cuando tenemos niños de distintas edades…

Antonio y su proyecto Kideoo, montado por, con y para su familia, son un ejemplo de que sí se puede, que existen estos planes, y que tu vida puede dar un giro de 180º para poder perseguir tus sueños. 

Y hoy tenemos la suerte de desayunar con él y que nos cuente un poco más su historia…

ZONA GEOGRÁFICA: España.

SECTOR: actividades de ocio familiares

¿QUIÉN ESTÁ DETRÁS DE KIDEOO

– ¿En qué momento nace Kideoo? ¿Qué es?

Kideoo nace hace 3 años aproximadamente, por pura necesidad. Busco planes que hacer con mi hija de 1 año y me encuentro que la oferta de calidad no es muy accesible y, sobretodo, que hay mucho camino por recorrer.

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– ¿Qué fue antes, el huevo o la gallina? Malakids, ¿surge antes o después de Kideoo?

A la vez. Todo iba junto, acercar este tipo de planes que comentaba antes y organizarlos como a mi me gustaría. Kideoo nace unos meses antes que Malakids pero la idea surge a la vez.

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– Pasado, presente y futuro de tu proyecto. ¿Cómo nace, dónde está ahora mismo y hacia dónde te gustaría encaminarlo?

Kideoo tiene hoy exactamente el mismo objetivo que tuvo al nacer: ayudar a los papás y mamás con más inquietudes a encontrar planes para hacer con sus hijos y que se ajusten a sus gustos y necesidades.

Otra cosa es las vueltas que ha podido dar el proyecto en torno a ese máximo objetivo. Nacimos como un difusor de esos planes pero hoy somos, sobretodo, un generador de planes y experiencias de este tipo para familias. Planes en los que niños y adultos puedan llegar a disfrutar juntos, propuestas que van un paso más allá y que aglutinan: conciertos, talleres de arquitectura, tecnología o brakdance, graffiti, skate, arte, etc.

-Además de ser roja, lo cual llama bastante la atención, en tu tarjeta dice “Piloto de dragones”. ¿A qué te refieres con eso?

Esto fue una idea de cuando montamos Kideoo (hace ya 3 años) y que he mantenido en el tiempo porque gusta mucho a la gente. Cuando te mueves un poco en el ‘entorno de las start-ups’ te das cuenta que hay mucho humo y tontería. Una de las cosas que me hacían mucha gracia es los ‘cargos’ que se pone la gente. A lo mejor, en una empresa formada por 2 personas te encuentras con un CEO y un CTO. Que lo son, pero también son el que hace el papeleo coñazo, el que se come los marrones, etc. Cuando montas una empresa haces de todo. Eres un ‘pringao’ y no te conviene darte aires de nada.

Piloto de Dragones es una forma de contar lo que soy y lo que me hubiese gustado ser de pequeño. Al fin y al cabo, lo que hago todos los días es ‘pilotar’ con dragones de todos los tamaños.

En Kideoo tenemos también una Reina de las Palomitas y a otra Reina de Invernalia.

– ¿Nos cuentas un poco sobre ti, la parte personal?

He trabajado toda mi vida en el mundo de la publicidad y el marketing. Comencé en una agencia y luego pasé a cliente en Ecoembes y Vocento. Después me tiré a la piscina (con doble salto mortal) y ahora vivo mucho menos relajado pero mucho más feliz 😉

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– La soledad del emprendedor: es algo de lo que se habla bajito, pero creo a lo que muchos, si no todos los emprendedores o pretendidos emprendedores, nos enfrentamos. Las opiniones de “estás loco”, “es una buena idea pero….”, eso para empezar. Y después la soledad en sí mima: estar muchas horas solo, sobre todo para los acostumbrado a trabajar en equipo. ¿Te ha pasado? ¿Cómo lo llevas?

Esa soledad es algo normal, sobre todo si (como en mi caso) te lanzas tú en solitario. Pero es algo que se normaliza y supera. Ese precipicio es el que vislumbras cuando llegan los primeros traspiés pero lo vas superando y cada vez la distancia al suelo es menor.

Ahora ya no la sufro apenas, el equipo ha ido creciendo y 3 años emprendiendo te dan mucho callo para saber dónde te tienes que agarrar y quienes son tus compañeros de viaje.

– Siempre se ha dicho que los que tienen  formación en Derecho o Económicas, tienen una base formativa que les permite trabajar en cualquier cosa. Pero el mundo emprendedor, sobre todo online, está ahora mismo copado por los publicistas, creativos y del mundo del marketing. ¿Qué opinas?  ¿y por qué crees que toda esta gente venida muchas veces de agencias ahora “se lo ha montado por su cuenta”?

Creo que es muy importante no encasillar. Cualquiera, venga de donde venga, ha nacido para hacer algo. Si tiene la suerte de saber, en algún momento de su vida, cuál es ese ‘algo’ y la valentía de lanzarse a por ello, adelante.

Si ves más publicistas emprendiendo, seguramente sea porque su sector es uno de los que más ha notado la crisis y en su ADN está saber hacerse notar. Te pasará lo mismo con los periodistas.

Yo soy economista y he trabajado en agencia. Los conocimientos adquiridos me han servido de mucho pero no a la hora de emprender. Hay que tener una mente abierta, ser una esponja para aprender de todo y todos y, lo más importante, ser muy flexible y saber rotar según los golpes que te vayas dando para no morir en el intento.

– Lo más difícil en tu proyecto es…

Tratar de ser innovador y sorprender en cada cosa que hacemos.

– ¿Qué crees que ofrece Kideoo que no ofrecen otras plataformas similares?

Varias cosas. Por un lado, tecnológicamente tenemos un buscador de planes que no tiene nadie en el mercado de webs de ocio familiares y que permite a los papás y mamás seleccionar sus planes filtrando según necesidades y gustos de cada uno. Por otro lado, Kideoo es una marca en la que se sienten identificados muchos adultos que, por el hecho de haberse convertido en padres, no quieren dejar de hacer las cosas que más les gustan.

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– ¿Qué opinas de las colaboraciones y los intercambios de servicios? ¿es algo que hayas hecho en el pasado o te plantees hacer en el futuro? 

Bueno, este es uno de los grandes males que sufren las start-ups. Nuestro trabajo tiene un gran valor porque está muy cuidado y hay un personal muy cualificado detrás. Todo esto vale dinero y recursos.

Colaboramos solo en proyectos en los que sepamos que están aportando algo a la sociedad. La Fundación del Hospital Niño Jesús o Rafiki Bora son dos ejemplos.

– Creo que tu proyecto puede inspirar a mucha gente, así que ¿qué dirías para animar o desanimar a potenciales emprendedores? Realidades o reflexiones sobre este tema.

Como decía al principio de la entrevista, todo el mundo ha nacido para hacer algo. Lo difícil es encontrarlo y ser lo suficientemente valiente para ir a por ello.

Lo único que me atrevo a decir con toda seguridad es que es muy importante ser flexible. Puedes tener una idea de como hacer rentable tu negocio pero el tiempo te hará ver que esa manera no es posible y tendrás que ser lo suficientemente flexible para saber rotar a tiempo y adaptarte a lo que demande tu público y el mercado. De eso depende el éxito de tu negocio. Echa un vistazo y verás que todas las empresas pasan por esto y muchas veces a lo largo de su vida.

– Y por último….¿Cómo te gusta el café?

Café con leche. Pero del de verdad, no de esas cosas que venden por ahí 😉

Mil gracias Antonio por este desayuno estupendo e inspirador. Espero que pronto tus planes se acerquen a otras ciudades. ¿qué te parece Nápoles para empezar? jejejeje

 

DESAYUNANDO CON CENAS ADIVINA

Si hablamos de proyectos que inspiran, algunos son especiales para mí, porque los he vivido casi desde su nacimiento.

Hace casi dos años que fui a mi primera cena de Cenas Adivina. Me vi en el portal de mi casa, a las 9 de la noche, y pensé en lo que iba a hacer: me voy a una casa, de alguien a quien no conozco, con 10 personas, a cenar y….. Y estuve tentada de darme la vuelta y subir de nuevo. Gracias a que no lo hice, a que me atreví, descubrí a Silvia y todo lo que ella propone y dispone en su casa y en sus cenas.

Explicar qué es una Cena Adivina es complicado, porque lo importante no es la cena, ni la compañía, ni siquiera el experto. Lo que se te queda de la cena, por lo que repites, es por ese poso de buenrrolismo, de emociones y sensaciones con las que te vas. Conoces a gente, compartes cosas con ellos, y encima cenas divinamente…¿qué más quieres?

Pues yo lo que quiero es que sea Silvia la que os cuente quién es y por qué nace un proyecto como este. Hace unos días nos tomamos un riquísimo desayuno juntas y estuvimos hablando de ella y de su proyecto.

Cuando nació el proyecto, compatibilizaba su carrera profesional por cuenta ajena, en una empresa en la que llevaba más de 15 años, con lo que ella consideraba “su hobby”, pero llegó un momento en el que las cenas y todo lo que las rodeaba, tuvieron un peso mayor. Ella dice que “la salvaron”.

Las cenas me han salvado de una depresión profesional. Llevaba muchos años en la misma empresa, sentía que estaba infravalorada, y me hizo querer algo más. Ahora, con perspectiva y cierta distancia, me puedo permitir ver las cosas de otra manera, más fría y realista, y me hace preguntarme cosas como ¿Qué ha pasado? ¿Me infravaloraban ellos o me etiqueté yo? La realidad es que estaba atascada y ya no avanzaba. Echar la culpa a la empresa no me parece justo, porque realmente yo no hice nada por cambiar la situación llegado un punto. Yo podía haber hecho algo.

De hecho, cuando ya sabía que me iba, fui a despedirme de todos, y ya no tenía miedo. Me mostraba tal y como soy. Y me di cuenta de que si eso lo hubiese hecho antes, seguramente habría sido diferente. Podría haber reconducido más mi vida profesional allí. Porque hubo quien me dijo que, tras tantos años allí, era ese momento en el que me veía tal y como era.

Esto que cuenta Silvia es algo muy real: el peso de la opinión que creemos que tienen los demás. Cuando tú misma no te crees o no te das cuenta de quién eres.

¿Cuál ha sido el punto de inflexión? ¿Cómo das el paso de dejar tu trabajo y decir “pues lo intento”?

Analizando lo que ha ocurrido a lo largo de este tiempo, me decían: “2 años haciendo cenas. ¿Por qué no lo vas a intentar? Está claro que hay habilidades que tienes y que has demostrado en estas cenas, habilidades que son competencias profesionales en realidad: conectar a la gente, saber gestionar grupos grandes, crear relaciones y un espacio para aprender. Son habilidades demostradas que, en un futuro, se pueden presentar como competencia profesionales.” Así que te vas con otra seguridad, ya no es tirarte sin paracaídas. Eso quiere decir que mi hobby se ha convertido en una profesión en la que he demostrado mis capacidades.

La gente en las cenas me animaba mucho. Recuerdo una cena en la que conté mi situación, una en la que hablábamos de ser jefes, y tras explicar mis dudas y problemas, me sorprendí viéndome con los ojos de otras personas. Conté que no me había sentido respaldada profesionalmente, y comenzaron a contarme qué veían ellos, poniendo nombre a las cosas que yo hacía.

Entre unos y otros, invitados y  mi marido, me animaron y dijeron en alto aquello que no me atrevía a decir.

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¿Cómo surge la primera cena? Porque no creo que un día te levantes y ya.

Este proyecto me ha devuelto la confianza. Siempre me había sentido una persona sin habilidades concretas. Recuerdo que en mi grupo de amigas de toda la vida una hacía ballet, la otra tocaba el violín y una tercera era un hacha del tenis. Yo era “la simpática”, la que hacía sentir a la gente a gusto. Y cuando me preguntaban qué quería ser de mayor, lo único que tenía claro es que quería ser madre.

Durante 7 años me he concentrado mucho en ser feliz en lo personal. El trabajo era solo un complemento que me ayudaba a disfrutar de la familia. Por mi forma de ser, me he implicado siempre mucho personalmente en los proyectos en  los que he participado, y en el trabajo no iba a ser de otra manera. Parecía que la empresa era mía, parecía que iba a heredar. Pero llegó un momento en el que ya había perdido la ilusión.

Por eso, tras años focalizada en la parte personal, un día empecé a proponer temas diferentes a mi grupo de amigos. Quería aprender más, saber más, no terminar siempre con la manida situación que suele darse en grupos que se conocen de siempre en la que recordamos situaciones pasadas. O hablando de los hijos. Y empecé a organizar las cenas. Momentos en los que distintas personas participábamos de conversaciones sobre temas distintos, contrastando opiniones, aprendiendo mucho y conociendo gente. Empezó la ilusión.

La ilusión, la verdadera ganadora.

La situación en el trabajo estaba “tocada”, porque como te decía, ya no tenía ese empujón de ilusión, pero llegaron las cenas y la ilusión volvió a entrar en mi persona. Poco a poco, y paso a paso, fue ganado peso la ilusión que sentía al organizar las cenas. Y pensé “va a ser que mi habilidad es esta: poner a la gente en contacto y ofrecer un sitio en el que aprender. Me ha costado 35 años darme cuenta, pero aquí estamos”

La ilusión ha sido la clave de que esto haya funcionado.

¿Qué piensas de la gente que va a tus cenas?

Subir al 7º es complicado. Yo agradezco mucho a la gente cuando sube, porque la primera vez es difícil. (yo doy fe de esto) No hay escapatoria: si no te gusta, no puedes retirarte disimuladamente. Gente como Isabelle me ha enseñado a dar gracias, a reconocer mis propios méritos en lugar de estar siempre quitándome importancia. Yo he descubierto que una de mis habilidades es hacer sentir a la gente a gusto.

Me esfuerzo en que todo el mundo participe. El experto es importante pero creo que al final es un pretexto. Hay que centrarlo, pero procuro que todo el mundo entienda que es una conversación. No hay una ponencia: el experto no prepara una exposición, habla de lo que mejor se le da y cuenta su experiencia. El experto es uno que también aprende, porque te plantean preguntas en un foro pequeño que a veces nunca te han planteado y te hacen reflexionar. Así que siempre digo que el experto va a salir reforzado. Y aunque hay muchos tipos de expertos, aquel que domina el tema de dar charlas, o el que es su primera vez, aprende siempre.

Eres casi psicóloga…

He desarrollado una especie de psicología: sé captar quién quiere participar, pero también, y muy importante, a quienes no quieren hablar. Y hay que respetarlos. Puede que venga gente que ves que no le gusta mostrarse ante grupos grandes, pero aprovecho algún momento más distendido, en el que pueda acercarme a esa persona y unirla a algún grupo más pequeño en el que se atreva a compartir sus inquietudes.

Si lo medito un poco, en realidad esto es algo que he hecho desde siempre. Hacía las fiestas de la familia, acompañaba a mi madre a los eventos familiares más lejanos para que no se sintiese sola, me sentaban en las bodas en las mesas más extrañas…Y siempre lo he disfrutado.

¿Qué crees que es lo que más gusta de las cenas ?

Tú vienes de invitado y no esperas que puedas ayudar a alguien. Pero eso pasa. Y cuando salen temas personales, a veces es muy positivo el que hayas formado parte activamente de ella.

Sentir que tú has ayudado a alguien te da mucha satisfacción, porque esa cena, no habría sido lo mismo sin ti.

Y ahora las cenas fuera de Madrid.

Sí, empezaron casi por casualidad, pero están funcionando genial. Y yo estoy muy agradecida por ello: por la generosidad de la gente, por su respuesta.

Yo creo que a esas cenas se va a conocer al experto, pero también a Silvia. Ella ya se ha convertido en una “sensación”, porque todo aquel que ha ido a una de sus cenas ha intentado transmitir no lo que se habló, si no su experiencia, un cúmulo de sensaciones que es lo que “los nuevos” quieren vivir.

Todo esto empezó por medio de las RRSS, ¿qué piensas de ellas?

Yo a las RRSS sólo les puedo estar agradecida. Me han ayudado a encontrarme, a descubrirme, y además me han puesto en contacto con gente sin la que este proyecto de las cenas no podría funcionar, como Tamara. A la que adoro como persona pero que, además, es una gran profesional. Además de las empresas que participan en las cenas actualmente y que son clave.

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Por eso, este año repetiremos la fiesta de presentación del calendario. Porque creo que tengo que agradecer a todas las personas que me acompañan en las cenas, expertos, fotógrafos, invitados, todo lo que aportan a ellas y decir en voz alta que, sin ellos, esto no saldría adelante.

Así que ya veis, de unas cenas en su casa hace relativamente poco, a ser parte de muchas cosas y experiencias. Ha estado en Bloggever como moderadora, en La Party de las Malasmadres como ponente y acaba de dar una charla en 3M contando su experiencia…..Ella, la que no tenía habilidades.

Y ahora, ¿qué me decís? ¿Os parece una #historiaqueinspira o no?

Todas las imágenes están tomadas de la cuenta de @cenasadivina

TE PROPONGO BRILLAR

Vueltas y vueltas al tema emocional: si ya tengo todo o que quiero y busco, ¿cómo puede ser que no termine de encontrarme a gusto conmigo mismo? Quizá me equivoque, pero creo que es un aspecto que tiene una mayor incidencia en las mujeres. 

Ya no se trata únicamente de una cuestión de estética, si no que, al final, el cómo nos vemos se refleja también en lo que transmitimos a los demás. Si tú te aceptas en el plano intelectual, pero te sientes insegura en el plano físico, eso, de alguna manera, se deja entrever cuando vas a vender tu proyecto, a presentarlo, y quieres demostrar que es algo que merece la pena.

Herramientas, muchas, pero ¿sabemos usarlas? Ana es un ejemplo de que existen y a ella le han funcionado. Una nueva entrega de #historiasqueinspiran porque, con su ejemplo, podemos ver que es más fácil y accesible a todos. Si te sientes más seguro, sabrás convencer mejor.

Te propongo Brillar 

Y de repente, sin ni siquiera haberme dado cuenta, me he plantado en los cuarenta sin saber cómo he llegado hasta aquí.

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Creé un blog con la ilusión de una niña y se ha convertido en mi manual, mi herramienta, mi camino para llegar a ser mujer.

Soy Ana, creadora del blog HendayeStyle, y lo que hace años empezó siendo una afición, está desmoronando los planes de mi vida; o quizá está poniendo unos nuevos cimientos mucho más sólidos, y mi vida tenía otro plan. Continue reading “TE PROPONGO BRILLAR”