¿CONTAR TU IDEA O GUARDARLA PARA TI? That´s the question!!!!

Hace unas semanas fui a evento solidario en Fundaland, organizado por Silvia de cenas adivina, Mónica Diago del Taller de las cosas bonitas y Laura del Club de Malasmadres. Además de ser un evento en el que se compartía solidaridad y todos colaborábamos por una buena causa, tuve la suerte de conocer a otras personas emprendedoras y poner caras.  Fue estupendo.

Una de esas personas fue Marta Simonet. Quizá así no te suene el nombre, pero seguro que si te digo que es quien está tras Mésame mucho, sabes de quien hablo. Es una gran profesional y sabe mucho de lo que habla. Nos hizo una dinámica a las personas que nos animamos a su taller y, entre otras cosas, nos decía lo importante que era contar a los demás nuestras ideas. Las razones, muchas y casi todas positivas. Parece que muchas veces tenemos miedo de contarlas, tememos que alguien “nos robe” esa idea magnífica que hemos tenido. Pero lo cierto es que contarlo aporta mucho:

  • Escuchamos puntos de vista distintos, que vienen muy bien porque muchas veces hemos perdido el norte y la parcialidad de tanto pensar en nuestra idea. No sólo vamos a recibir malas críticas, si no que muchas de ellas serán constructivas. Y con cierta frecuencia pasa que contrastarlas nos da nuevas visiones y nos enfrenta a nuevas posibilidades.
  • Hay opiniones que no nos gustan, pero eso no quiere decir que no sean necesarias. Algunas porque nos ponen frente a realidades en las que no habiamos caído, pero otras porque simplemente nos ayudan a prepararnos para “lo que vendrá”, porque la verdad es que no todos van a ver nuestros proyectos con buenos ojos. Habrá quien opine que es una chorrada, que ya existe y es poco original, o que no le gusta. Bueno, algunas veces tendrán razón, pero otras no.
  • Cuando nos dicen que nuestra idea ya existe, eso no tiene por qué ser definitivo: tú eres una persona concreta, y tu idea la vas a desarrollar tú. Eso ya implica un cambio respecto a esa otra que ya está en marcha, y eres tú quien puede darle ese toque diferente y que suponga el cambio. Nunca se sabe….

En fin, que hay muchas variables, es cierto. Pero yo recuerdo la primera vez que le conté a alguien a quien no conocía lo que quería hacer….lo hice tan mal, que no os imagináis. Empecé fatal, con la sensación de que ni yo misma me lo creía, e iba viendo como la otra persona captaba eso mismo que yo transmitía y empezaba a mirar su reloj…Me hundí en la miseria. Lo pasé muy mal y sólo quería que esa reunión terminase. ¿Fue malo? En el momento sí, pero eso hizo que mi discurso cambiase, que estudiase más a fondo mis argumentos y mi manera de contarlo, y fue esa primera vez, ese primer chasco total, el que me decidió a seguir e intentarlo.

La segunda vez, fue mucho mejor. Es verdad. Pero la respuesta durante esa y posteriores ocasiones fue, con cierta frecuencia algo así como “¡Anda!, es genial, pero si yo fuese tú, haría esto otro….” . Ya….muchas gracias, pero eso no es lo que yo quiero hacer.

Al final, the STONE & the SOUP nace como resultado de un cóctel de todo esto. Un mix de la idea original, las críticas (constructivas) y las sugerencias. Y ya veremos a donde nos lleva… pero yo no desanimo. Creo en lo que pretendo hacer desde aquí, y sigo trabajando por conseguir que en estos cafés mañaneros haya grandes dosis de colaboración, ocasiones para compartir, y momentos para dar a conocer y recomendar proyectos estupendos. Además de contar con la ayuda inestimable de los grandes colaboradores que nos visitan semanalmente.

Y, para que os riáis un rato, os dejo un video que viene muy al hilo de todo esto. Un hombre que comenta en su grupo de amigos una idea que ha tenido. Os sorprenderá la respuesta de sus amigos….jajajajajajaja. Ya me contáis qué opináis y si os ha pasado. Y, de paso, os invito a ofrecer sugerencias sobre contenidos que os gustaría ver aquí próximamente. Son bienvenidas y ya os he guardado un asiento a mi lado.

 

CONSTRUIR UNA MARCA:PASO #2. Misión, visión y valores.

Ya sabéis que tengo la suerte inmensa de contar con Laura, aquí y en mi vida personal. Y veo a diario que es una persona que sigue sus valores de una forma estricta, sin desviarse de ellos ni un ápice. Esto le ha valido críticas en algunos momentos, pero lo cierto es que ser leal a ti mismo, y saber transmitirlo por medio de un proyecto profesional que trasciende cualquier cosa que hubiese pensado inicialmente, es todo un éxito. Un éxito suyo del que me siento orgullosa como amiga y que valoro profundamente. Así que no tengo mejor ejemplo que el suyo para inspirarme, darme clases y seguir buscando esa fidelidad y ese camino.

Construir una marca.

By Laura Baena

Paso 2: di grandes verdades.   

10 de septiembre de 2003. Recuerdo perfectamente esa noche. Estaba en mi cama de siempre, en mi cuarto de siempre, en mi ciudad de siempre, pensando en cómo me iba a cambiar la vida al día siguiente. Pensando si realmente había tomado la decisión correcta. Con el miedo que produce el cambio y con el miedo que produce lo desconocido, pero con la ilusión de lo que deseas y de lo que realmente, en tu interior, quieres hacer.

Al día siguiente, con 21 años dejaba la cama de siempre, el cuarto de siempre, la ciudad de siempre para comenzar una nueva etapa, para continuar mi camino en otro lugar. Sin mirar atrás, me fui a Madrid, a “la gran ciudad” en busca de un sueño.

Esa noche, sin saberlo, cree “Mi Misión”: cambiar el mundo. Intentaba buscar razones de peso para justificar que me iba, dejando atrás muchas cosas que me siguen produciendo dolor, pero estaba segura que tenía que hacerlo o quizás no lo pensé lo suficiente.

 ¿Cambiar el mundo? ¡Sí, hombre!

No me llaméis loca, prefiero ser una soñadora. Aquella noche yo no paraba de darle vueltas a la existencia de la vida, al por qué estamos aquí. Y lo tenía claro, sólo me merecía la pena recorrer este camino, luchar por todo lo que vendría, si realmente mañana, el día de mañana podía decir que había hecho algo que había, en algún sentido, cambiado las cosas. Quería que de alguna manera mi paso por este mundo dejase una huella. No sabía qué tipo de huella sería…

13 años después, me siento satisfecha de que sigo pensando igual, de que sigo soñando con lo mismo, con la misma fuerza que esa noche. Y orgullosa de haber trasladado esa misión personal a mi misión profesional. ¿Quién me lo iba a decir? Y no, no se trata de cambiar el mundo y conseguir la paz en el mundo, se trata de buscar una misión que conecte con tu realidad, con tu verdad para que sea la fuerza que te dirija, el impulso que te empuje y el sueño que te permita seguir luchando.

Desmitificar la maternidad, romper el mito de la madre perfecta y luchar por la conciliación. En estos tres aspectos se define la Misión del Club de Malasmadres.

Misión: la razón de ser, su esencia misma, el motivo de para qué existe en el mundo. Y esto lo puedes aplicar a ti misma, a tu marca personal y por tanto a tu proyecto, a tu empresa, a tu negocio.

Y no, la misión NO es vender. Venga, dale otra vuelta. Ve al origen, a la historia que hay detrás de tu proyecto, a aquello que te hizo comenzar, a lo que te hace especial. A aquello que cuando lo cuentas hace que te brillen los ojos. ¡Ahí lo tienes!

Y sí, todos queremos vivir de lo que sabemos hacer bien, de lo que nos gusta, hay que buscar la rentabilidad, eso dicen, pero no nos podemos olvidar de quiénes somos y de dónde venimos.

Una vez que sabemos quiénes somos, podremos construir el futuro y saber hacia dónde vamos. Esto es la Visión.

Visión: la situación futura que deseamos alcanzar. Tiene que ser una situación realmente alcanzable con el paso del tiempo y hay que luchar por conseguirla.

Tanto la misión como la visión nos marcan la estrategia del proyecto. Tienen que estar presente en todas las decisiones y proyectos a medio-largo plazo.

La visión no tiene por qué ser única, puede estar formada por los distintos factores que conforman el proyecto. Por ejemplo, el Club de Malasmadres tiene una visión para la comunidad emocional, otra para la tienda del club y otra para el proyecto de conciliación. Pero todas están vinculadas, responden a una misma misión y conectan con los valores del proyecto, que sería el tercer elemento que entra en juego en este triángulo estratégico Misión – Visión – Valores.

Muchas veces, como es el caso del club, estos tres términos se van definiendo con el tiempo. Porque el proyecto nació de una cuenta de twitter, de un desahogo personal, sin un plan empresarial o unos objetivos comerciales. Pero no pasa nada porque las bases del club eran tan reales que fue fácil ir construyendo el camino.

risto

Ahora te toca a ti. Quiero que te pares a pensar en tu misión, tu visión y tus valores. Y recuerda que la promesa que hagas tiene que durar para siempre. Cuenta grandes verdades y construye una marca sólida.

Espero que me contéis en los comentarios.

CONSTRUIR UNA MARCA: PASO #1

Hoy comenzamos nuestra sección PORQUE LA EXPERIENCIA ES UN GRADO con LOS HABITUALES y empezamos con Laura Baena. Sobran las explicaciones sobre quién es profesionalmente y, para quienes no hayáis tenido la oportunidad de estar con ella, sólo decir que si es grande como creativa, todavía es muchísimo más grande como persona y como amiga.

Nuestra marca, los valores que intenta transmitir the STONE & the SOUP , son compartir, colaborar y conectar, y nada mejor que hacer el camino conectados a profesionales de la talla de Laura, compartir su experiencia, sabiduría y su ejemplo colaborando.

En esta mesa con ella y con un café entre las manos, estamos fascinados, aprendiendo y emocionándonos, porque nos hace creer en nosotros mismos, creer que es posible, creer en nuestro valor. 

Construir una marca. 

By Laura Baena

Paso 1: sé tú mismo.   

Soy Laura Baena y este es mi primer post en esta cafetería virtual donde tengo la suerte de colaborar y en la que espero conocer a muchos de vosotros, compartir experiencias, ideas y sueños visuales. Estudié Publicidad en mi Málaga querida y luego vine a Madrid a seguir formándome. Dentro de la Publicidad lo que más me gustaba era la parte creativa así que estudié Dirección de Arte en el IED Madrid. Y a partir de ahí mi carrera siempre ha estado unida a campañas, conceptos, ideas creativas, diseño y arte visual

Pero no vengo a hablaros de grandes campañas, que muchas veces tienen objetivos que contradicen nuestros principios porque simplemente tienen que responder a estrategias de marca con las que puede que no estemos identificados y de las que ni siquiera seamos consumidores directos. Estas campañas te permiten volar, soñar mundos distintos e inclusos romper las normas para impactar o ganar un premio o dar la vuelta al mundo.

Después de 10 años trabajando en publicidad, buscando esa idea, LA IDEA, que me permitiera crecer profesionalmente, que hiciera que mi padre se sintiera orgulloso de mí, esa idea de premio o digna de ser portada de portfolio, tuve que esperar a la maternidad para que llegase la GRAN IDEA de mi vida. Paradojas de la vida.

Pero tú seguramente tienes una idea, un proyecto o simplemente ganas de creer que es posible. Y yo quiero ayudarte a crear de ese nombre, de ese primer boceto o de esa habilidad una marca real, que responda a todo lo que está ahí invisible esperando a hacerse visible para el mundo.  Seguir leyendo “CONSTRUIR UNA MARCA: PASO #1”